martes, 24 de enero de 2017

Pequeñas reformas, fáciles y baratas que harán que tu casa pegue un cambio radical




SON muchas las ocasiones en las que una vivienda pide a gritos una reforma integral, pero a veces por falta de presupuesto o energía hay que contentarse con un rápido lavado de cara que la actualice. La buena noticia es que son muchas las opciones para darle un aire totalmente nuevo al inmueble, con una inversión controlada y con reformas que, a menudo, puede llevar a cabo uno mismo.
Houzz ha consultado a Pili Molina, diseñadora en Masfotogenica Interiorismo; Rosa Bramona, diseñadora de interiores; y Demetrio Muñoz, director de Suelos y Paredes, cómo conseguir que nuestro hogar pegue un cambio radical con poco esfuerzo y dinero:

1. La pintura: aliada para paredes y techos

Cuando nos enfrentamos a la remodelación rápida de una vivienda, el estado de las paredes y los techos es determinante, especialmente por su importante peso visual en el conjunto. Veamos opciones:
Cambia el blanco por el gris y añade molduras. “Solo con cambiar el socorrido blanco por una tonalidad de gris, darás un nota de actualidad”, asegura la diseñadora de interiores Rosa Bramona, quien propone ir un paso más y dar un acabado original a las paredes, ¿Cómo? “Coloca molduras –las de hoy día son ligeras, flexibles y fáciles de colocar. Píntalas en el mismo color de las paredes o en un tono más claro o más oscuro de la misma gama, para aportar dinamismo a la estancia y/o delimitar zonas”, explica.
Haz uso de papel pintado, pizarra y espejos. Pili Molina es diseñadora en Masfotogenica Interiorismo. Para ella, “el uso de papel pintado, pintura de pizarra o una sucesión de espejos, simplemente apoyados en la pared”, son propuestas muy a tener en cuenta.
Dale protagonismo a los techos de la casa. Pili Molina también sugiere alzar la mirada y poner la atención en los techos, para pintarlos de un color diferenciado, “y dar un punto de novedad a un ambiente”. Además, como explica la experta Rosa Bramona, “en el caso de techos muy altos, propios de pisos antiguos, pintarlos en un color oscuro hará que las dimensiones de las habitaciones se equilibren”.

3. Cambia el suelo sin escombros y con materiales asequibles

Elige suelos flotantes, de instalación ‘click’. Son muy prácticos: se pueden colocar prácticamente sobre cualquier soporte, y sin ayuda de un profesional. Pili Molina propone acabados impactantes, “como el de madera quemada, capaz de transformar un espacio de forma radical y dar una estética actual”.
Los pavimentos vinílicos. Cada vez más populares, permiten solucionar el problema de los suelos antiguos o deteriorados, de una forma rápida, seca, “y con aspectos increíbles”, reconoce Demetrio.
Suelo cerámico, con baldosas de instalación en seco. Esta opción no solo puede montarse y desmontarse para reutilizarse en otro espacio –muy útil, si se trata de un piso de alquiler– sino que, también, tal y como explica Rosa Bramona, “ofrece la ventaja añadida de poder pasar y ocultar instalaciones por su interior”.
Coloca alfombras para suelos fríos o con imperfecciones. Las hay de todos los estilos, medidas y materiales, por lo que es muy fácil integrarlas: multiplican la calidez, mejoran la estética de la casa y disimulan desperfectos. “Hay propuestas de fibras sintéticas que, además de cortarse a medida, son prácticas además de decorativas –se pueden fregar”, sugiere la experta de Masfotogenica Interiorismo.

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